Vacaciones: cinco lugares para descubrir la civilización maya

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Patrimonios de la humanidad, sitios arqueológicos y arquitectónicos, paraísos históricos y playas soñadas, entre las alternativas. Los destinos más destacados0011681441

Parte de la riqueza cultural que caracteriza a México se basa en la huella y legado de la antigua civilización maya. Un recorrido por los destinos más destacados que caracterizan a esta civilización con variadas propuestas: desde playas paradisíacas hasta sitios arqueológicos y patrimonios de la humanidad.

Desde el Consejo de Promoción Turística de México, resaltaron cuáles son los cincos lugares imperdibles para explorar esta cultura y civilización:

Chichén Itza: Localizado en Yucatán, es un destino obligado a conocer. La atracción turística fue nominada en 1988 por Unesco como Patrimonio de la Humanidad y además, una de las siete maravillas del mundo. El sitio arqueológico cubre un área de 6.5 kilómetros cuadrados y puede ser visitado en un sólo día. Cuenta con dos zonas arquitectónicas distintivas: la zona sur, que se remonta al siglo VII y muestra la construcción temprana en el estilo maya Puuc tradicional de la región de Yucatán; y la zona central, que muestra la singular fusión de los estilos arquitectónicos Puuc y del altiplano central de México. El templo de Kukulcan es el principal punto de esta región, una enorme piedra de 25 metros que muestra el calendario maya.

Reserva Calakmul: Localizada en el estado de Campeche, en la frontera oriental con Quintana Roo, esta enorme reserva es el hogar de la mayor extensión de selva tropical en México, con un área de más de 700 mil hectáreas. Allí se conservan más de 230 especies de aves, cerca de 90 diferentes mamíferos, 50 especies de reptiles, 400 tipos de mariposas y 73 tipos de orquídeas silvestres. Además, ofrece a sus visitantes, una de las mejores oportunidades ecoarqueológicas del Mundo Maya. Allí se encuentran poco explorados sitios arqueológicos como Calakmul, Hormiguero, Xpuhil, Chicanna, Balamku, Becan, y Rio Bec.

Tulum: Un paraíso histórico con una combinación de cultura y playas paradisíacas. Al ser una de las únicas zonas de la civilización que se encuentra al borde del mar, es uno de los destinos más visitados en México. La más icónica de sus estructuras, llamada “El Castillo”, se encuentra al borde de un acantilado desde donde se aprecian las aguas color turquesa del mar, una de las principales atracciones turísticas. En el extremo sur del sitio arqueológico se encuentra una de las playas más apacibles de la Riviera Maya. En este lugar no se encuentran hoteles de gran infraestructura; por el contrario, hay cabañas que van desde las más lujosas hasta las rústicas, dependiendo de los gustos de los turistas.

Uxmal: También en Yucatán, es un sitio arqueológico conocido por los escombros de piedra de color rosado. Así como Chichén Itzá, Uxmal, que significa “construida tres veces” en maya yucateco, fue muy importante para la civilización maya en el siglo VII. Hoy es uno de los puntos turísticos más visitados del país por su buena conservación y la impresionante naturaleza que lo rodea. Ambiente selvático, pirámides y templos de piedra caliza rosada, hacen de Uxmal una de las ciudades antiguas más pintorescas en la región Puuc, que significa “colinas” en el maya yucateco, ya que sus ruinas se encuentran en un terreno montañoso. Este sitio nombrado por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad, fue uno de los asentamientos mayas más importantes en Yucatán, que tuvo su auge durante el periodo clásico tardío.

Palenque: Una de las ciudades mayas más bellas e importantes, es el hogar entre otros, del Templo de Inscripciones. El edificio recibe este nombre por tener en su interior una narrativa en jeroglíficos de la nobleza de la ciudad. Además de los templos, la ciudad también tiene sus campos de pelota (deporte practicado por los mayas) y el acueducto. Su entorno selvático y sus construcciones intrincadas cautivan a quienes lo visitan por primera vez. Palenque se convirtió en Patrimonio Mundial por la Unesco en 1987, y el mismo organismo lo describió como “un logro incomparable del arte maya”. Sus estructuras se caracterizan por su finura y ligereza, resultado de las nuevas técnicas de construcción y los métodos de drenaje que fueron desarrollados con el fin de reducir el espesor de las paredes.

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