En época de pandemia los docentes se arman de las herramientas posibles para seguir brindando clases a distancia pero la realidad es que muchos alumnos no tienen acceso a Internet y eso genera preocupación y el esfuerzo por buscar nuevas formas de estar cerca de los estudiantes.

Ana Delia Scetti, rectora de la Escuela Secundaria de Adultos Nº 84, El Estibador de la localidad de Villa Urquiza contó cómo es la situación actual de las instituciones escolares rurales.

«Es muy complejo plantear contenidos nuevos, pero el trabajo de los docentes es incansable, que se tiene que adaptar a otro paradigma de práctica docente».

Y agregó: «Nos encontramos con problemas de conectividad, y la gran dificultad del acceso a las tecnologías. Muchos chicos no tienen otra forma de comunicación que sus celulares y por ahí los dispositivos no tienen la capacidad para descargar algún archivo o ver un video».

En ese sentido, dijo a El Once, que «hoy en día las preocupaciones económicas por la falta de trabajo es algo que sucede y eso puede generar que en una casa no se pueda pagar internet».

«Hace unos días, implementamos la opción de que los chicos puedan llegar hasta la escuela para que puedan conectarse a internet y tener clases por videollamada con los profesores«, contó.

Y explicó que «respetamos un protocolo de seguridad estricto, que estuvo aprobado por la Departamental de Escuelas. También tenemos el respaldo de la municipalidad de Villa Urquiza ya que debemos abrir un edificio público y los chicos deben asistir después de las 20 horas» ya que la institución funciona con horario tarde noche para adultos.

«Hay un despliegue de responsabilidades tratando de sostener la escolaridad y también la matricula, para que no haya deserción».

Sobre los alumnos, dijo que «una persona mayor que está en la escuela, tiene un sentido de la responsabilidad y de la educación muy sobredimensionada. Lo que está sucediendo los llena de impotencia y de frustración».

Al respecto, dijo que «nuestra tarea es ofrecerles una contención afectiva, porque cuando un adulto llega a la escuela secundaria, pasa por una motivación social que hoy en día no la tiene, y eso hace que los desanime».

«En mucha escuelas rurales de zona, los chicos están dejando la educación y se van a la isla trabajar por la crisis. Y no hay argumentos válidos para poder retenerlos», finalizó.

COMENTÁ LA NOTA