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Los lotes que hayan tenido bolsa de pastor previo a la siembra son los más comprometidos. En la región pampeana afectará la emergencia de soja de segunda o de primera tardía.
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Desde el INTA Pergamino recomiendan revisar la soja en emergencia y estar atentos a la presencia de esta plaga, principalmente sobre aquellos lotes que tuvieron o tienen mucha bolsa de pastor.

Desde el instituto destacan que una simple revisión evitará que esta chinche tome al productor desprevenido, y por ende pueda evitar sufrir pérdidas de plantas en grandes rodeos.

A la fecha, fines de noviembre, comienza a predominar la presencia de ninfas (individuos sin alas y apariencia amarronada); aunque para la emergencia de la soja de segunda muchas de éstas serán adultos (con alas, de color gris oscuro o negro, y con vuelo rasante en gran número de individuos). La soja de segunda tendrá mayores riesgos de sufrir un alto impacto de esta plaga.

Condiciones de salida del invierno e inicio de primaveras con falta de agua – en agosto, setiembre y hasta comienzos de octubre- son predisponentes para el desarrollo de este pequeño hemíptero perteneciente a la familia Ligaeidae y género Nysius sp.
Dichas condiciones normalmente favorecen el desarrollo de grandes poblaciones de este insecto, y su correspondiente aparición como plaga grave en la implantación del cultivo de soja en la región pampeana. También dicha plaga es favorecida por la siembra directa con presencia de broza (ambiente favorable para su protección), aunque ello no significa que sólo en esta condición de labranza sea capaz de producir daños.

Más allá de lo mencionado, la condición más predisponente para chinche diminuta es la presencia de malezas hospederas que favorezcan su desarrollo. Malezas, como “bolsa de pastor” y Gamochaeta (peludilla), y también en zonas donde haya “lecherón” o lotes con manzanilla, favorecen el desarrollo y mayor impacto de esta plaga.

Tipos de daños y síntomas 
Los daños afectan las plántulas de soja. Son muy graves sobre todo en los primeros estados del cultivo, desde la emergencia misma de la soja, ocasionando muerte de plántulas y con frecuencia en gran cantidad. Cotiledones dañados son el primer síntoma.

Es frecuente la presencia de altas poblaciones de estas pequeñas chinches sobre el cultivo emergido, produciendo daños que en muchos casos obligan a la resiembra, o bien dejan al cultivo con un menor potencial de producción debido a que suelen dejar grandes manchones en el lote, sin plántulas o con unas pocas sobrevivientes.

Control de la chinche diminuta 
Desde el INTA Pergamino indicaron que no hay un umbral para chinche diminuta, además de la dificultad para poder contarlas (nubecitas de pequeñas chinches adultas en vuelo rasante sobre el rastrojo, o enjambre de ninfas con rápida movilidad). Siempre que se presentan están en gran cantidad. Lo aconsejable es considerar el control ante la aparición de estas chinches en varios sectores del lote, más la visualización del comienzo de la sintomatología, es decir, inicio de daños en los cotiledones y ápice de crecimiento de la plántula de soja.

Sin embargo, indicaron que se han obtenido excelentes resultados de control con los mismos productos recomendados para el control de las chinches tradicionales del cultivo, aunque utilizando dosis menores, 70 a 80 % de las dosis recomendadas para chinche verde.

Para el logro de una mayor eficiencia de control resulta conveniente que el tratamiento químico se efectúe en momentos de mayor actividad y exposición de estas chinches (cerca de media mañana o al atardecer), y con el agregado de un tensioactivo en la aplicación, indicó Campo en Acción.

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