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Desde 2012 el padre Mario Ventura no celebra misa en la parroquia San Cayetano. Ahora, según aseguran, quiere cerrar el merendero porque tiene “fines políticos”. Organizan marchas a realizar los siete de cada mes en reclamo de la remoción del sacerdote a otra ciudad.

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El enfrentamiento del sacerdote Mario Ventura con un sector de la feligresía de General Ramírez no es nuevo. Por estos días se escriben nuevos capítulos ya que, según denuncian las mujeres encargadas de dar la merienda en el saloncito lindero a la parroquia San Cayetano, el párroco amenazó con “quitarles la llave” ya que la actividad solidaria responde a “fines políticos”.

La capilla San Cayetano (ubicada en calle Saucecito 374) se construyó en el barrio San Carlos de Ramírez por el esfuerzo y el trabajo de los vecinos que querían un lugar de oración dedicado al santo del pan y el trabajo.

Las diferencias entre el cura y esa comunidad se profundizaron durante los últimos años, tanto que la última vez que Ventura celebró misa en ese lugar fue el 7 de agosto de 2012. Los problemas se profundizaron cuando se hicieron algunas reformas en la capilla y el cura quería imponer su voluntad por sobre la opinión de la comunidad e inclusive del mismo arquitecto que intervenía en la obra.

Los vecinos reclamaron ante el arzobispado de Paraná y ante el mismísimo papa Francisco que el sacerdote en cuestión sea trasladado a otra ciudad, aunque hasta el momento no obtuvieron respuestas.

En diálogo con UNO María Todone dio cuentas de la gran preocupación existente entre las encargadas de distribuir la merienda a niños y también a un grupo de abuelos de la zona. “Para volver a dar misa, el padre les pide que retiren la copa de leche, porque responde a una cuestión política”, relató.

“El salón pertenece a la Curia, pero el predio fue donado por la comuna”, indicó Todone.

El merendero funciona hace ocho años. Las madres que elaboran a diario los alimentos concurren al salón ad honorem, y los costos son solventados en parte con una entrega de dinero de la comuna local y el resto con donaciones de los vecinos.

Marcha de antorchas

En una reunión reciente y ante la falta de respuestas, los feligreses decidieron realizar marchas de antorchas el 7 de cada mes desde las 21, exigiendo el traslado de Ventura.

Las actitudes del sacerdote no dejan de asombrar e incomodar a los pobladores de General Ramírez: “A los hijos de padres que viven en concubinato los bautiza con velas rojas, en vez de las blancas que evocan la pureza”, explicó Todone.

No sólo en la parroquia San Cayetano el padre Ventura no celebra la Misa; tampoco en la parroquia San Lorenzo de Isletas y Nuestra Señora del Luján de Camps.

Kramer: “la copa de leche es necesaria”

Por su parte el intendente Edelmiro Kramer fue muy cauto a la hora de hablar del tema. “El viernes un grupo de fieles vino hasta el municipio y me informó sobre la cuestión. Voy a ir a hablar con el padre Ventura para también tener su versión, porque es un tema delicado. Si es verdad que plantea la posibilidad del cierre del merendero por manejarse con fines políticos, me parece que no es un motivo real. Además, desde el municipio se ayuda permanentemente a la iglesia, con trámites, con personal afectado a tareas de limpieza de la iglesia, y tanto el gobierno municipal como el provincial han colaborado en los arreglos”, detalló.

“La copa de leche hace falta, porque es un barrio carenciado. Más allá de que el salón esté en terreno municipal, la copa de leche es contención, y es nuestro trabajo y el de las instituciones, incluida la iglesia, velar por las necesidades de la gente”, explicó Kramer. (Fuente: UNO)

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