La mejor entre los mejores (descubrimiento de una ramirense investigadora del CONICET)

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Distinguida como la innovadora del año en los premios del MIT Technology Review, la entrerriana Julieta Cabello relata cómo comenzó todo y cómo se gestó su descubrimiento: el gen que puede usarse para desarrollar plantas más resistentes al frío.

Por Natalia Foletti, para El Cronista

Julieta Cabello (31) es una de los ganadores de la edidicón regional del premio MIT Technology Review a los innovadores del año. El galardón destaca la labor creativa y tecnológica de jóvenes emprendedores menores de 35. Tiene reconocimiento mundial, ya que en sus pasadas se reconoció a Mark Zuckerberg, creador de Facebook, y Sergey Brin, de Google, entre otros.

Nacida en General Ramírez, provincia de Entre Ríos, gracias a su promedio destacado, Julieta pudo estudiar mediante becas de ayuda económica. Primero llegó la que otorgaba el IN.AU.BE.PRO (Instituto Autárquico Becario Provincial) durante el colegio secundario y luego la PNBU (Programa Nacional de Becas Universitarias), del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Con una beca del CONICET realizó su doctorado.

Cabello es licenciada en Biotecnología en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, doctora en Ciencias Biotecnológicas. Hoy es investigadora del CONICET. Durante la realización de su tesis descubrió que el HaHB1, un gen proveniente del girasol, podría usarse para generar plantas resistentes al frío y tolerantes al cambio climático. Además, es la primera autora de dos patentes internacionales sobre el proceso de potenciación de la expresión de estos genes.

z ¿Qué es la innovación para usted? 
La innovación es la capacidad de generar un concepto nuevo, un intento nuevo o una solución a un problema pero ante todo se tiene que tener creatividad.

z ¿Cómo comenzó con el proyecto que derivó en el descubrimiento del gen HaHB1? 
Comenzó al realizar la tesis. Cuando ingresé en el Laboratorio de Biotecnología Vegetal, dependiente de la Universidad Nacional del Litoral, me asignaron el estudio de varios genes, y yo comencé a fijarme en otros porque cada uno hace su propia investigación. Muchas veces sucede que uno trabaja en un gen determinado y no pasa nada. Creo que esto es un poco de suerte.

z ¿Cuánto tiempo trabajó en este gen en particular? 
En el 2007 empezamos con las primeras caracterizaciones hasta tener las plantas transgénicas modelo y poder hacer todos los ensayos durante varios años. Al principio tuve un colaborador, Agustín Arce, que se encargaba de la parte bioinformática. Habíamos descubierto el gen unos años antes, pero cómo no estaba patentado no lo quisimos publicar ni presentar en ningún congreso hasta tener las primeras muestras. Ahora la patente es del Conicet y la Universidad Nacional del Litoral, dónde está montado el laboratorio.

z ¿Cómo fue el momento en el que descubrió al HaHB1?
Teníamos unos indicios de que podía llegar a tolerar frío. Lo puse en un congelador junto a una planta transgénica y una que no lo era. Al darme cuenta que lo toleraba, entré a la oficina de mi directora de tesis, Raquel Chan, diciéndole: ¡ Mira lo que tenemos! No lo podíamos creer. Entonces empezamos a hacer millones de análisis para descubrir porqué se producía. Desde el lado científico nos interesaba saber porqué se producía está tolerancia, mientras que a las empresas les interesaba saber de estos genes porque son biotecnológicamente atractivos. Además, una vez que está la patente es fundamental poder publicarlos en revistas de prestigio internacional como Plant Journal y Plant Biotechnology.

z ¿Contó con algún subsidio? 
Desde el principio, tuvimos todo el respaldo del CONICET, de universidades y de instituciones privadas, pero no podría precisar un monto específico porque las becas se fueron renovando con el pasar de los años.

z ¿Qué la inspiró? 
No podría contestar algo en particular, pero recuerdo momentos clave, cuando se me ocurrió hacer experimentos que resultaron muy buenos. Y justamente estaba haciendo otras cosas, desenchufada de mi tema. Es importante la curiosidad como punto de partida. Lo fundamental es tener un espíritu inquieto.

z ¿Qué no le puede faltar a un emprendedor? 
Lo más importante es tener una idea y un objetivo a cumplir. Es fundamental la confianza en la idea y en uno mismo. Pero sobretodo perseverancia para lograr mantener la idea.

z ¿Tiene proyectos para 2014? 
Estoy realizando consultarías para empresas multinacionales que están ofreciendo nuestra patente. En el laboratorio damos conferencias para explicar cómo funciona el HaHB1. Hay que tener en cuenta que desde el descubrimiento del gen, hasta obtener una semilla transgénica puede llegar a pasar diez años. Las patentes de invención tienen un tiempo corto de validez. Por eso tratamos de no difundir lo que fueron las plantas modelo. Ahora, estamos en una etapa de asesoramiento, ya que el gen está patentado y licenciado. Nos queda esperar cuatro o cinco años para que pueda ingresar al mercado argentino.