Krämer impulsa un proyecto sobre nuevas masculinidades

El proyecto de ley impulsado por el diputado ramirense busca crear un programa de capacitación sobre nuevas masculinidades o masculinidades alternativas.

193

“Si cambian los estereotipos negativos de género”, el legislador augura una sociedad “plural, igualitaria, sin violencia y decididamente sin femicidios”.

Además de proponer modificaciones en la redacción de tres artículos de la ley provincial de Educación, el proyecto del legislador oficialista crea el “Programa de capacitación obligatoria en la temática de nuevas masculinidades o masculinidades alternativas” para todas las personas que se desempeñan en la función pública de todos los niveles y jerarquías en los tres poderes, entes descentralizados y empresas del Estado.

El legislador fundamenta que durante siglos se ha construido una idea de masculinidad hegemónica que se asienta en una estructura específica del hombre: la progenitora (paternidad), proveedora (patrimonio o sustento familiar) y la protectora (defensa y seguridad). Pero esa masculinidad tradicional tiene varios problemas: no se ajusta a la realidad, conduce a identidades insanas y estanca el desarrollo de la igualdad real, puntualiza.

Señala que en toda América Latina se vive una verdadera crisis de la masculinidad originada en la disminución del rol de los hombres en tanto proveedores económicos. La inserción de las mujeres en el mundo laboral, agrega, ha trastocado formas de organización de la vida cotidiana que permanecieron sin cambios por siglos. Estos cambios han erosionado la tradicional autoridad masculina y, en este escenario, la violencia masculina contemporánea aparece como una reacción destructiva ante aquella pérdida de autoridad, reflexiona el Diputado.

José María Krämer explica que la intención del proyecto de ley es “abordar la realidad masculina partiendo sobre la teoría de las masculinidades existentes, no solo en beneficio de los mismos, sino para contribuir profundamente en la libertad de las mujeres. Si cambian los estereotipos negativos de género, las mujeres podrán vivir en una sociedad plural, evolutiva, igualitaria, sin violencia y decididamente sin femicidios”, sostiene.

Objetivos

Varios son los propósitos que tiene el proyecto de acuerdo a lo que expresa el mismo articulado.

Garantizar un marco de concientización, asistencia y capacitación tendiente a replantear la idea de masculinidad establecida y desaprender los roles de género adquiridos; prevenir la violencia estructural y fomentar el respeto por la diversidad, educación en libertad, empatía, repensar la forma tradicional de masculinidad, deconstruir las formas de relacionarse con miras a reducir los factores de riesgo que configuran a la persona como víctima de la violencia hegemónica.

Generar conciencia sobre la importancia de no emplear la violencia como factor para entablar relaciones, ni como herramienta para solucionar conflictos, y en esa dirección, promover, desarrollar y difundir políticas públicas que garanticen los derechos humanos en la diversidad de géneros.

También, revisar aquello que parece natural e inmodificable, a fin, de reconocerlo como parte de prácticas y representaciones atravesadas por un sistema histórico y cultural determinado.

En los objetivos, la iniciativa contempla vincular a los hombres con estudios sobre nuevas masculinidades, a las desigualdades de género, a las identidades masculinas y su desarrollo social, a la consolidación de nuevos modelos de masculinidades en las esferas personales, familiares, laborales y políticas; generar espacios de reflexión sobre los aspectos positivos y negativos de las definiciones sociales de masculinidad, y fomentar encuentros que permitan caracterizar la influencia de los patrones establecidos en los distintos ámbitos de cotidianidad, familia de origen, grupos de pares, mundo laboral, ámbito conyugal y de la paternidad, reproducción, cambios de valores sociales y culturales relacionados con las identidades masculinas. Se procura de esa forma, la búsqueda de la igualdad en el ejercicio, la protección y el cumplimiento de masculinidades más equitativas en la sociedad.

El Programa dependería del Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Secretaría de la Mujer, Género y Diversidad, y el Consejo General de Educación. Debería diseñarse a través de distintas herramientas por un equipo multidisciplinario especializado en la temática. Esos organismos deberían garantizar las capacitaciones.

Distintas masculinidades 

En los fundamentos de la iniciativa, el diputado Krämer subraya que “hablar de masculinidad no es hablar de los hombres, sino de la posición de los hombres en un orden de género. La masculinidad hegemónica es aquella que garantiza la posición dominante de los hombres y la subordinación de la mujer. Y no hay valor menos transformador que la necesidad de estar siempre por encima”.

Marca la existencia de “distintas masculinidades” que se diferencian sobre todo, en relación al “ejercicio del poder”. Con las explicaciones del caso alude a masculinidad hegemónica,  masculinidad subordinada, masculinidad cómplice, y masculinidad marginada.

Lo que advierte el legislador y considera imprescindible es que se incluya la perspectiva de género y de masculinidades en los análisis sobre la violencia: “si los hombres son parte del problema, necesitan ser vistos como parte de la solución. Debemos comprender que las relaciones de género están sujetas al tema del poder y los estereotipos de género refuerzan y muchas veces legitiman varios tipos de violencia”, reprodujo El Diario. 

COMENTÁ LA NOTA