Anuncian que habrá intensas lluvias, crecidas de ríos y arroyos, anegamientos y poblaciones aisladas por El Niño

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La certeza que El Niño será muy fuerte encendió alarmas en el litoral y zona pampeana. En diciembre será el pico de lluvias. La Provincia diagramó un dispositivo para atender contingencias. “Priorizamos salvaguardar a las personas”, dijo Urribarri.

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Panorama posible. La foto corresponde a la inundación ocurrida en Concordia durante 2009.

El Centro de Predicción Climática que funciona en el ámbito de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos emitió ayer un informe que certifica -con un 95% de certeza-  que el fenómeno de El Niño continuará durante el verano del Cono Sur, aunque señalando que perderá fuerza cuando avance el verano. En conclusión, la primavera será especialmente lluviosa y el punto culminante será en diciembre.

“Durante el mes de agosto las anomalías de las temperaturas de la superficie del océano” a la altura del Ecuador “estuvieron cerca o mayores que +2º a través de la mitad este del Pacífico Tropical”. A ello, se sumaron “grandes anomalías positivas en las temperaturas de subsuperficie” en la misma zona, “con las variaciones más fuertes sobrepasando los 6º (…) La atmósfera permaneció acoplada con las anómalas temperaturas cálidas oceánicas, con comportamientos diferentes significativos de los vientos del oeste, en los niveles bajos, y de los vientos del este, en los niveles superiores, persistiendo desde el oeste al este-central del Pacífico Tropical”, indica el informe, de manera resumida.

De este modo, el calentamiento en superficie y  el subacuático en esa zona del océano Pacífico, como el intercambio atmosférico, dan forma a las condiciones que permiten predecir las intensas lluvias en el litoral fluvial argentino.

¿Qué pasará en la provincia?

De acuerdo a estimaciones oficiales, el escenario provincial incluirá: crecidas de los ríos Paraná y Uruguay y sus afluentes por lluvias en la alta cuenca brasileña, paraguaya y argentina; crecidas de los cursos de agua interiores más importantes como los ríos Gualeguay y Gualeguaychú; y los arroyos Feliciano, Nogoyá, Las Conchas, Clé, Las Tunas, Tala  y  Villaguay, entre otros.

El panorama presentará también  crecida de los cursos de agua interiores menores por lluvias locales, mayores excedentes hídricos en lluvias normales por condiciones de humedad antecedente alta en las cuencas, repuntes de agua por sudestadas que provocarían mayores problemas que los habituales en el sur de la provincia al persistir aguas altas; valores hidrométricos altos que se mantendrían por períodos considerables; anegamiento de campos por recurrencia de episodios lluviosos; aislamiento de poblaciones.

Advierte el informe citado que “todos los modelos analizados predicen que El Niño continuará durante la primavera 2016 del Hemisferio Norte, todos los modelos de promedios-múltiples predicen un máximo a finales del otoño/comienzos del invierno. Unánimemente, el consenso de los pronosticadores favorece un evento de El Niño fuerte”, con anomalías pico de 3º por encima de lo normal en la zona denominada Niño 3.4 (sobre la región central del Pacífico).

Este informe confirma los pronósticos que ya se venían manejando en ámbitos oficiales

La Provincia se prepara

Ante la certeza de que este diciembre será el más llovedor de los últimos  65 años, el gobierno provincial puso en marcha un dispositivo para atender las contingencias. Desde el gobierno se señaló que el evento influirá en el clima de la Argentina hasta pasado el primer trimestre de 2016, con lluvias muy intensas en el litoral y en la región pampeana, especialmente en diciembre.

El gobernador, Sergio Urribarri, reunió al equipo de la Dirección de  Hidráulica, a Vialidad Provincial, la Policía de Entre Ríos, Prefectura Naval Argentina y el Instituto Nacional del Agua para coordinar acciones y obras de prevención.

“Nuestra prioridad es salvaguardar a las personas. Y con ese objetivo comenzamos a avanzar en una estrategia de prevención. Que el trabajo le gane al tiempo. No queremos generar pánico, sino actuar con las responsabilidad y la seriedad que corresponden frente a este tipo de pronósticos”, dijo el mandatario.

“Durante estos últimos años hemos avanzado en obras de defensa e infraestructura vial, y relocalización de familias ubicadas en zonas inundables, que nos dan una ventaja comparativa si tenemos en cuenta situaciones pasadas. Lo fundamental es estar alertas, permanentemente informados sobre los pronósticos en el corto y mediano plazo, y actuar en consecuencia junto a las autoridades locales y nacionales”, explicó.

Dos instancias diferentes

Según informó el gobierno, habrá dos instancias, una primera de mitad de primavera para adelante en la que se estima que el río Uruguay tendría una crecida significativa, con fenómenos de corto plazo como una lluvia, un “evento intenso” sobre el río Gualeguay, o una sudestada importante ya que octubre es una época propicia para ello, dentro de los escenarios posibles durante la primavera.

Más adelante durante  febrero, marzo o abril de 2016, el río Paraná tendría un significativo aumento de caudal, simultáneamente con algunos fenómenos a corto plazo y sucesivos pulsos de crecida del Uruguay durante  el otoño.

De acuerdo a un informe elaborado por la Dirección de Hidráulica el mecanismo atmosférico desencadena un fenómeno húmedo (Niño) con cualquier aumento de temperatura y un fenómeno seco (Niña) cuando ocurren disminuciones de la temperatura. Dependiendo de cuánto sea la anomalía, tanto por encima o por debajo de los valores normales, será la variación en los patrones de precipitación que se producirán en amplias zonas del continente americano.

Según las estimaciones de más de la mitad de los modelos atmosféricos que distintos Organismos Científicos publican, existen probabilidades de que las temperaturas aumenten en 2º o más por encima de lo normal. Si esto ocurriera, se estaría ante uno de los episodios más fuertes de este fenómeno desde 1950, junto con los registrados en los períodos 1972/1973, 1982/1983 y 1997/1998.

Hasta el momento, el consenso de los pronosticadores indicaría la presencia de un “Niño” fuerte que se iría intensificando hacia fin de año y que persistiría hasta el otoño de 2016.

Datos del episodio que se mides desde 1950

¿Qué es el Niño?

Es un calentamiento del Océano Pacífico, en gran mayoría a lo largo del ecuador. Este fenómeno ocurre cada dos a siete años y su intensidad varía. Las aguas más cálidas normalmente están confinadas al Pacífico occidental debido a que los vientos soplan de este a oeste, empujando el agua más cálida hacia Indonesia y Australia. Pero cuando se presenta este fenómeno, los vientos soplan con poca intensidad o pueden cambiar de dirección, empujando el agua caliente a Sudamérica.

¿Qué sucede con este fenómeno?

Si es intenso calienta la atmósfera y cambia los patrones de circulación en todo el mundo. Provoca intensas tormentas sobre el oeste de Estados Unidos y también en la costa oeste de Sudamérica. Por otro lado, la atmósfera busca el equilibrio. Es decir, si llueve más en Norte y Sudamérica, en el sur de Asia y Australia tendrán  sequías. Además, entre más caliente esté el Pacífico, más huracanes habrá allí , y menos en el océano Atlántico.

¿Por qué lo llaman así? 

El clima no solo se vería afectado con este fenómeno, las aguas superficiales más calientes en el Pacífico occidental alejan a los peces que están en las aguas frías, afectando la industria pesquera. Fue en este lugar en donde los pescadores vieron por primera vez este fenómeno y lo llamaron El Niño porque ocurría cerca de Navidad.

¿Será peor que el de 1997?

El Índice Oceánico de El Niño mide la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical. Cero es el promedio y los números positivos indican más calor y los negativos, más frío. Si supera el 0,5 indica la presencia de El Niño y más de 1,5, un El Niño intenso.

En 1997-1998, que ocurrió el fenómeno más intenso y llegó a un 2,3. Expertos indican que para El Niño de este año superará el 2 y será el peor desde que comenzaron a registrar estos fenómenos desde 1950.

Las previsiones

El responsable de los pronósticos hidrológicos del Instituto Nacional del Agua, Juan Borús, precisó: “Por estar la situación del clima global tan definida hacia un evento fuerte, quedan pocas dudas al respecto. Las dudas que persisten son cómo será la distribución de lluvias en nuestra región, cuándo, cómo y cuánto (…) Desde la Nación venimos trabajando con la Provincia desde hace mucho tiempo. Y el panorama que se presenta es alentador respecto a estar preparados para una emergencia”, agregó .

En tanto, el director de Hidráulica, Cristian Giet, explicó: “Entre Ríos es una provincia complicada, tiene 7.700 cursos de agua en todo su territorio, y en todos ellos va a haber alguna influencia por este fenómeno, así que estamos pendientes a todo lo que concierne a la previsión y en hacer caso a la única voz, que es el organismo autorizado a este tipo de advertencia, el Instituto Nacional del Agua”. (UNO)

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