Guzmán: “El presupuesto 2021 será fundamental para estabilizar la economía”

El ministro presentó formalmente el proyecto en Diputados.

145

“Hoy presentaremos el ancla del esquema macroeconómico de transición, hacia dónde queremos llevar la política argentina”, dijo este martes el ministro de Economía Martin Guzmán ante la Cámara de Diputados al explicar los principales detalles del proyecto de presupuesto 2021. La iniciativa contempla un crecimiento del 5,5% del PBI, un gasto total de más de $8 billones y un fuerte aumento de los recursos destinados a las obras de infraestructura.

El ministro comenzó haciendo un racconto de la situación actual de la economía: “Hoy estamos en una situación realmente muy difícil que presenta enormes desafíos en la Argentina y en el mundo”. “La pandemia le ha generado un golpe fuertísimo a la economía mundial y a la argentina que ya estaba viviendo una crisis macroeconómica”, dijo.

“Todo esto muestra una situación de partida realmente difícil que arrastra problemas estructurales”, continuó. “Queremos buscar una estructura productiva que satisfaga cinco puntos: inclusión, dinamismo productivo, estabilidad macroeconómica, desarrollo con equidad federal y respeto por la soberanía para adoptar políticas en el camino del desarrollo”, destacó el funcionario.

La presentación de Guzmán tuvo lugar desde el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, en el marco de un plenario de la Comisión de Presupuesto y Hacienda que conduce Carlos Heller. El ministro está acompañado por el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, y jefa de Gabinete del ministerio de Economía, Melina Mallamace.

El ministro fue recibido, al arribar al Congreso, por el titular de la Cámara de Diputados Sergio Massa, el presidente del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner y Carlos Heller.

Algunos diputados asistieron a la exposición de manera presencial, como Máximo Kirchner, Cecilia Moreau, Mario Negri, Cristian Ritondo, Eduardo Bucca, entre otros, mientras que el resto podrá seguirla por videoconferencia.

En cuanto a la política fiscal, Guzmán consideró que lo que necesita Argentina es “asegurar un sendero de estabilidad fiscal en el cual el Estado cuente con herramientas para hacer política fiscal contracíclica” y políticas productivas con objetivos de inclusión y dinamismo productivo.

En este sentido, sostuvo que la política fiscal se financiará: “Principalmente a través de deuda pública en nuestra propia moneda, lo que requiere de un desarrollo del mercado de capitales local y no depender del endeudamiento en moneda extranjera y tampoco de forma estructural del financiamiento de la autoridad monetaria”.

En cuanto a la política cambiaria, el funcionario destacó que lo que se buscará en esta etapa de transición es “poder mantener la estabilidad del tipo de cambio real, una tendencia estable, asegurando condiciones de competitividad, y en el horizonte, que Argentina pueda contar con regulaciones de la cuenta de capital que son distintas de las que hoy están presentes”.

“Un manejo de la cuenta de capitales que favorezca la entrada de inversiones para la economía real pero que desaliente el ingreso de capitales especulativos que ha sido una constante en los 4 años que precedieron a nuestro periodo de gobierno”, agregó.

El ministro Guzmán también se refirió a las recientes medidas tomadas sobre la compra de dólares para contener la caída de reservas. “Son medidas de una situación de transición con el objetivo de frenar ese drenaje de reservas. Son medidas de transición, no son características permanentes de la Economía. No son medidas que nos pongan contentos, son para evitar que se transite un sendero que termine en mayor inestabilidad”, explicó, publicó Ámbito.

“Argentina lo que tiene es volatilidad en el rumbo económico además de tener volatilidad en el producto”, continuó, y dijo que esto muestra las dificultades del país para encontrar un rumbo. “Cada vez que Argentina crece, suben las exportaciones y la demanda de divisas, pero no hemos podido transitar a una estructura productiva que no choque con esto”, explicó.

“El tránsito a una estabilidad fiscal requiere una economía que se recupere. El pilar principal de la transición será el Presupuesto 2021 que tiene como base dos principios: no hay estabilidad macroeconómica sin recuperación económica y esto requiere un rol activo del Estado. El Estado y el sector privado, ambos de la mano entendiendo que la sostenibilidad fiscal es necesaria para el sostenimiento de la economía”, añadió.

Además, indicó que el presupuesto 2021, que apunta a un déficit fiscal primario del 4,5%, un crecimiento del 5,5% y una inflación del 29%, se financiará con un 40% de deuda pública y un 60% a través del Banco Central. “Este no es un mix óptimo, pero sí realista”, dijo el ministro.

“Dado que el presupuesto es la guía más importante de las políticas públicas, se establece una guía plurianual para la política económica prudente, a raíz de la pandemia y no sobre la base de ilusiones”, dijo Guzmán y agregó que “el tránsito a una estabilidad fiscal requiere una economía que se recupere y el pilar principal de la transición será el presupuesto 2021”.

Así, mencionó que el objetivo es incluir y proteger a amplios sectores de la sociedad y que por esto en este presupuesto “la inclusión social pasa del 0,5% del producto en 2019 al 0,7% del PBI en 2021”.

Ronda de preguntas

Al abrir la ronda de preguntas, el diputado radical Luis Pastori, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, cuestionó al ministro sobre si también descree de los programas económicos como lo ha mencionado el Presidente de la Nación y pidió explicaciones sobre la inexistencia de partidas para pagar la Reparación Histórica y sobre cómo se conjugan la inflación del 29% que detalla el proyecto con el 47% estimado por el BCRA para el año 2021.

En tanto, el titular del bloque de Unidad y Equidad Federal, José Luis Ramón, que escuchó la exposición del ministro en una ruta camino a Buenos Aires desde Mendoza, preguntó sobre la necesidad de reajustar el ingreso de los trabajadores y dar una solución para las deudas ajustadas por UVA.

Al retomar la palabra, Guzmán explicó que hay una “confusión temática”. “El Presidente dijo que no tenía sentido presentar planes económicos en base a ilusiones” y destacó que este proyecto de Presupuesto busca establecer las bases de un plan económico. Además, indicó que el gasto de la seguridad social está cubierto incluso para la reparación histórica.

A su turno, el diputado del PRO, Luciano Laspina, preguntó sobre las medidas implícitas o explícitas para darle solución “al problema de crecimiento que tiene Argentina desde hace 10 años y cambiar el marco regulatorio”. También preguntó sobre si las jubilaciones van a volver a crecer en términos reales en 2021.

En este sentido, el ministro de Economía respondió que “el presupuesto per se es un pilar fundamental del plan macroeconómico, que sea consistente con el esquema cambiario de transición”. “Al día de hoy nosotros consideramos que los supuestos que estamos presentando son sensatos y todas las medidas están explícitas en el proyecto de presupuesto”, agregó.

Además, respondió que el presupuesto contempla un aumento en términos reales para las jubilaciones en 2021, superior al 30%, por encima del 29% previsto para inflación.

El proyecto de presupuesto 2021 contempla gastos por más de $8,3 billones, un déficit del 4,5%, un crecimiento del 5,5% del Producto Bruto Interno (PBI), una inflación del 29% y un dólar en torno a los $ 102,4, para fin del próximo año. Además, el gasto de capital que ascenderá del 1,1% al 2,2%, en relación a lo establecido en el presupuesto prorrogado del 2019.

De acuerdo a la propuesta oficial, el presupuesto destinará $5,5 billones a gastos sociales para el pago de jubilaciones y asignaciones sociales, programas alimentarios, de economía social, entre otros, lo que representa el 65% de los recursos contemplados para el 2021.

En tanto, para la deuda pública se asignarán $ 660.000 millones, y más de $ 400.000 millones para la Administración Pública, y de $ 300.000 millones a gastos de Seguridad y Defensa.

También contempla una duplicación de la inversión real en infraestructura productiva y social respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $835.000 millones o 2,2% del PBI.

COMENTÁ LA NOTA