En caótica sesión, se aprobó el convenio con China para los acueductos

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Representantes de una multisectorial de partidos, gremios y agrupaciones ambientalistas se hicieron notar con cánticos, duras críticas al oficialismo y denuncias a viva voz interrumpiendo los discursos. El texto se votó con un menguado bloque del FPV.o_1421816116

Hacia el final de la sesión, oficialismo y oposición tenían versiones diferentes respecto de cómo había sido el resultado de la votación y si se había procedido a votar o no el proyecto de ocho artículos no sólo en general si no también en particular.

Fue luego de una extensa reunión en la Cámara de Diputados que convirtió en ley el polémico proyecto que autoriza al Ejecutivo a un endeudamiento de 430 millones de dólares para financiar la obra de dos acueductos en el norte entrerriano. La inversión, destinada a riego, se contrata con una empresa china de manera directa y sin licitación.

Peronismos y oposición

El Frente Para la Victoria (FPV) contó con algunas ausencias: Juan José Albornoz; que si bien permanece en el oficialismo ha mostrado disidencias con algunos temas tras su encolumnamiento con la postulación de Juan José Taiana a la Presidencia; Pablo Mendoza, enrolado tras otro adversario de Sergio Urribarri como el bonaerense Daniel Scioli; no estaba el presidente de la Cámara, José Allende; ni tampoco Rubén Almará que está de vacaciones. Tuvo además el FPV otra falta porque la esposa del candidato a gobernador del massismo Adrián Fuertes, la diputada Claudia Monjo, hizo saber que votaría en contra de la iniciativa, aunque la adhesión al proyecto de Antonio Alizegui –pese a que en su discurso había planteado dudas- compensó ese voto.

En la sesión, los representantes de una multisectorial de 50 partidos, gremios, colegios profesionales, agrupaciones sociales y ambientalistas se hicieron oír hasta prácticamente hacer imposible el debate. Había allí referentes del socialismo –Marcelo Haddad, Juan Alzamendi, Hugo Barzola; radicales como el secretario del Comité, Sergio Kneetemann; socialistas de la agrupación de la diputada María Emma Bargagna, como Santiago Reggiardo; había dirigentes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) como Luis Meiners; estaban Esteban Vittor del PRO; Juan Diego Etchevehere; Guillermo Bernaudo, ex candidato de la Coalición Cívica; el ex agrodiputado, Jorge Chemes; los referentes del PTP, Carlos Retamoza, Víctor Sartori y Juan Echeverría; también se hicieron presentes el economista, Luis Lafferriere; el presidente del Colegio de Abogados de Paraná, Rubén Pagliotto; el dirigente ambientalista, Daniel Verzeñassi.

La “barra” –que reclamó en todo momento a la Presidencia ser llamada “el pueblo”- se hizo sentír a los gritos, con aplausos, información lanzada a viva voz acerca del contenido del proyecto y el acuerdo con China, canticos del tipo “se va a acabar / esa costumbre de robar”, aplausos para algunos oradores de la oposición y críticas encendidas a los miembros informantes del proyecto por parte del oficialismo.

Tanto se hicieron oír que en un momento, ya al borde de que se cerrara el debate y se impusiera la mayoría, empezaron a cantar el Himno Nacional obligando a los legisladores, empleados de la Cámara, trabajadores de prensa presentes en el recinto a ponerse de pie, cantar y luego, si, seguir con la sesión.

En este marco, y con la ausencia de Allende en el recinto, se vio dispersa y desorientada a la bancada oficialista, con cientos de consultas entre sí, entradas y salidas rápidas del recinto, cuchicheos acerca de los argumentos que se escuchaban desde la oposición; y quejas por algunas presencias en la barra: “Pongan que entre los que gritan ‘Vendepatrias’ está Etchevehere”, le pidió la diputada Laura Stratta, en tono irónico, a los medios presentes.

Argumentos

Osvaldo Viano, de Feliciano, fue quien argumentó por el oficialismo en relación a la necesidad de “hacer justicia” con el norte entrerriano “siempre postergado”. Antes, en una interrumpida exposición, un funcionario de Hidráulica expuso en una pantalla detalles de las obras a encarar y su alcance.

También intentó hablar Edgardo Jakimchuk pero casi no se escuchó lo que dijo. Sólo alcanzó a hacer una encendida defensa de la gestión de Sergio Urribarri y el jefe del bloque, Juan José Navarro, pidió el cierre del debate y el pase a votación.

Quedaron sin respuestas, de ese modo, las graves denuncias planteadas, principalmente por los socialistas Lisandro Viale y María Emma Bargagna. Básicamente se cuestionó una iniciativa que endeudaría a la provincia con la coparticipación como garantía para una obra concedida al “nuevo imperio” de China de modo directo y sin licitación, con personal chino que tendría flexibilizar para llegar al país, con un banco chino, en una relación asimétrica que dejaría toda responsabilidad a cargo de la provincia, cargaría ésta con el peso de honorarios y comisiones y se sometería a la ley de Inglaterra la resolución de cualquier diferendo. También se cuestionó la confidencialidad del contrato, que el gobierno provincial solo lo podría develar si el banco chino lo autoriza.

Se advirtió –tal como también lo hizo con énfasis el radical Guillermo Federik- que la iniciativa convertida en ley sería violatoria de la Constitución Nacional, la Provincial y varias leyes entrerrianas. (Página Política)

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