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Se encuentra en el departamento Diamante, cerca de Libertador General San Martín. Es una formación natural, en el arroyo La Ensenada que se destaca por su hoya, sus aguas transparentes y la tranquilidad. Sin embargo, la mano del Estado sería importante para hacer más seguro el lugar. 

Estamos en pleno verano y como cada año, están quienes optan por unas vacaciones en otro punto o fuera del país y aquellos que por diferentes motivos -económicos, gustos o tiempos- eligen los lugares cercanos para pasar una tarde en familia o amigos y de paso, refrescarse.

Sólo por el boca a boca, uno de los lugares cada vez más visitados cerca de Isletas, en el departamento Diamante, es El Salto Ander Egg, también conocido como “La Hoya” o simplemente “El Salto”. Se trata de una  formación natural notable, sobre todo para las características del paisaje entrerriano, en el arroyo La Ensenada, el mismo que desemboca en el Río Paraná, cerca de Diamante.

El lugar puede resultar muy similar al cauce del Río Quequen Salado en el Sur de Buenos Aires, cerca de Oriente, salvo que este último está enmarcado por una abundante vegetación. En cambio el Salto es algo así como un balneario natural de piedras y aguas transparentes.

En pleno campo

Una de sus particularidades es la ubicación, ya que para quienes no conocen, nada les anticipa que al final de casi dos kilómetros, por un camino de tierra vecinal, que atraviesa un campo, se encuentra esta pequeña maravilla escondida entre los árboles.

Al Ander Egg se puede acceder desde Crespo o Libertador San Martín, pasando por caminos de broza y tierra de Isletas y Costa Grande. Además de las mencionadas ciudades, los visitantes suelen llegar desde Ramírez, Diamante, Aranguren, Paraná, entre otras ciudades y localidades cercanas.

La belleza y los peligros

Los saltos de la hoya tienen una altura de aproximadamente 10 metros, y la profundidad máxima reconocida se encuentra entre los 13 y 14 metros. Esto hace que sea habitual ver a la gente arrojarse al agua desde las cascadas.

Por lo general el agua suele ser transparente y debido a las rocas del lugar es ideal para estar al sol y refrescarse. A eso se suma el bosque de diferentes especies que se encuentra a unos metros, donde también funciona una cantina y churrasqueras para aquellos que desean pasar el día completo.

Si bien “El Salto” es un atractivo turístico de la zona, es importante recordar que por sus características se debe tener cuidado al caminar por las piedras y al nadar en los piletones, ya que la profundidad suele ser muy dispar.

También es importante aclarar que el lugar es una propiedad privada, por lo que está prohibido el acceso, básicamente por algunas muertes que se produjeron a lo largo de los años. Sin embargo, este pedido de los dueños no se respeta, por lo que sería importante que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto para convertirlo en un lugar abierto al público, seguro y con mejores accesos y servicios. Además, podría ser un atractivo que podría beneficiar a toda la zona e incorporar una nueva actividad a las ya tradicionales: el turismo. (IN)

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