El país está conmocionado por la muerte del fiscal Alberto Nisman

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El funcionario judicial que estaba al frente del caso AMIA fue encontrado sin vida en su departamento de Puerto Madero. Hoy debía presentar ante el Congreso las pruebas sobre el presunto pacto del Gobierno para exonerar a los iraníes acusados. El secretario de Seguridad nacional abonó la teoría del suicidio. La oposición planteó dudas y resaltó la gravedad institucional del hecho. El juez Manuel de Campos, a cargo de la investigación de la muerte, responde a Justicia Legítima, tiene muy buena relación con Berni y no mantiene un contacto fluido con sus pares del Poder Judicial. Repercusión mundial.0010361420

Alberto Nisman fue hallado muerto en su departamento de la torre Le Parc, en la calle Azucena Villaflor 450, en el barrio Puerto Madero, apenas horas antes de la declaración que pensaba realizar ante el Congreso por su denuncia de un plan del Gobierno para dejar libres a los iraníes acusados por el atentado.

El cuerpo del fiscal especial del caso AMIA fue hallado en el baño de su casa. En la cabeza tendría un agujero de bala de calibre pequeño, según adelantaron a Infobae. Nisman tenía asignados para su protección diez efectivos de la Policía Federal. Ellos informaron que el viernes lo dejaron en su casa y el sábado no salió. Recién había pedido que lo fueran a buscar este domingo. Pero cuando llegaron a recogerlo, la custodia no encontró respuesta en su departamento. Como no lograban hablar con el fiscal, llamaron a su madre, quien fue la que ingresó al departamento y halló el cuerpo, de acuerdo a lo que informó la fiscal Viviana Fein pasadas las 4 de la mañana.

Sobre el escritorio de Nisman habrían encontrado el expediente y parte de la documentación que el fiscal preparaba para presentar este mediodía ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados. Fuentes policiales adelantaron a Infobae que en el departamento hallaron un arma calibre 22, una bala y una vaina. Nisman estaba autorizado por el Registro Nacional de Armas (Renar) para portar una pistola calibre 38 y otra 22, aunque por el momento se desconoce si es la misma que fue encontrada en el lugar.

La noticia generó una enorme conmoción y provocó que el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, convocara al decano del cuerpo médico forense, preocupado por la gravedad institucional del hecho.

De acuerdo a la fiscal Viviana Fein, la muerte se produjo “varias horas antes de la cena” del domingo. Pasadas las dos de la madrugada del lunes, desde el gobierno nacional ya se hablaba de un “posible suicidio”.

El secretario de Seguridad, Sergio Berni, el jefe de la Policía Federal, Román di Santo, y la fiscal Fein estuvieron en el edificio, ubicado en Azucena Villaflor y Aime Paine; mientras Gendarmería estableció un cerco perimetral en los alrededores donde también había personal de la Unidad Criminalística Móvil, de la Unidad Médica Forense, Prefectura y Same.

En plena madrugada, cuando se conoció la noticia que rápidamente generó estupor, la diputada nacional Patricia Bullrich llegó a la torre Le Parc e intentó ingresar al domicilio “para preservar la información” de Nisman, pero la fiscal no se lo permitió. La presidente de la Comisión que hoy debía recibir a Nisman se quedó a un costado por más de dos horas.

El miércoles pasado, el fiscal había presentado ante la Justicia una denuncia contra la presidente Cristina Kirchner; el canciller Héctor Timerman; el diputado nacional y titular de La Cámpora, Andrés Larroque, y los piqueteros Luis D´Elía y Fernando Esteche.

Los funcionarios y dirigentes cercanos al Gobierno fueron acusados de idear un plan para “fabricar la inocencia” de los iraníes acusados por el atentado que dejó 85 muertos en 1994 y así obtener acuerdos comerciales que incluyeran el intercambio de granos y carne por energía.

“Es la Presidenta la que decidió absolutamente todo”, había asegurado el fiscal. Según su denuncia, ella fue quien “le da la orden a Timerman de limpiar a Irán de este problema” y también fue quien “estableció que exista una diplomacia paralela para manejar estas cosas”.

La jueza María Romilda Servini de Cubría había resuelto no habilitar la feria para que la denuncia fuese tratada. Sin embargo, la muerte del fiscal provocó que el juez Ariel Lijo decidiera regresar de urgencia a Buenos Aires para investigar la acusación de Nisman contra el Gobierno.

La voz de la jefa de Estado no aparece en las cientos de horas de escuchas telefónicas que acompañan la denuncia. Pero el fiscal no tenía ninguna duda de que la idea de buscar “la redirección de la investigación y el desprestigio de las autoridades judiciales” había sido de la propia Presidente. “Con esto me juego la vida”, les repetía a sus colaboradores.

Aunque el memorándum con Irán fue presentado con el objetivo de crear una Comisión de la Verdad para investigar el caso AMIA, el fiscal de la causa consideró que en realidad se trataba de un artilugio para terminar con la llamada “pista iraní” en el caso y poner fin a las circulares rojas con el pedido de captura internacional de los acusados.

Para respaldar su denuncia, Nisman presentó a la Justicia un mensaje que el canciller iraní Ali Akbar Salehi le envió al entonces presidente de su país, Mahmud Ahmadinejad: “Argentina no está más interesada en resolver aquellos dos atentados… en cambio, prefiere mejorar sus relaciones comerciales”.

A cambio, Irán solicitó que la Argentina dejase caer las circulares rojas para los acusados por el atentado: el ex ministro de Inteligencia, Ali Fallahijan; el ex jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohsen Rezai; el ex jefe de las Fuerzas Quds y ex ministro de Defensa, Ahmad Vahidi; el ex agregado cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani, y el tercer secretario de la Embajada, Ahmad Reza Asghari. (Infobae)

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