El juez Oyarbide llamó a Baby Etchecopar, leyó un poema a la amistad y lloró

440

A pesar de encontrarse de turno en la feria judicial y en pleno trabajo, el juez federal se tomó un tiempo para honrar a los amigos.oyarbideEl juez federal Norberto Oyarbide es conocido no sólo por sus sentencias judiciales no siempre libre de polémica, sino además por sus intereses personales relativos al ocio. En esta ocasión, no se trató de un baile cuartetero ni de lujosas vacaciones, sino de su sensibilidad a la hora de leer poemas.

A pesar de haber sido designado por los titulares de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal comomagistrado de turno en la feria judicial que comenzó ayer y de habérsele encargado los juzgado Nº5 y Nº6 durante la primera semana, tal como lo indica laAcordada Nº 4, Oyarbide se tomó unos minutos para llamar a una radio y dedicar un poema a la amistad.

Carta a un Amigo“, se llama el texto anónimo, acercado por el juez, que en ocasiones fue erróneamente adjudicado a Jorge Luis Borges o a tantos otros escritores.

“Muy feliz día”, dijo al conductor radial Baby Etchecopar (Radio 10). “Estoy trabajando en esta primera semana y estoy a cargo de algunos cuantos juzgados federales así queal pie del cañón, como siempre”.

Y explicó: “Sabés que te llamaba porque apelando a toda tu sensibilidad, y en un día tan especial, y que vos le rendís tantos tributos a los amigos, encontré un texto que me pareció absolutamente maravilloso y quería compartirlo contigo y toda la gente que hoy tiene la posiblidad de oirnos”, reprodujo Perfil.

Tras lo cual comenzó por leer, evidentemente conmovido y en lágrimas: “No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti…”.

Al terminar la lectura del texto se despidió llorando: “Un beso, te quiero mucho. Chau, chau.”

El texto completo del poema leído por el juez federal Oyarbide:

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesites, estaré allí. No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos. Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo impedir que te alejes de mí. Pero si puedo desearte lo mejor y esperar que regreses. No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como sos y ser tu amigo“.

COMENTÁ LA NOTA