Compartilo:

Cada vez más habitantes de las ciudades optan por arrojar sus residuos en las zonas rurales, en vez de los basurales. Pañales, restos de electrodomésticos, muebles, neumáticos, medicamentos vencidos; son algunos de los desechos que se pueden encontrar al costado de los caminos. Los municipios no realizan campañas de concientización al respecto.

Si bien es un problema de larga data, en los últimos años se ha incrementado notablemente la cantidad de basura que se puede encontrar en diferentes caminos rurales. Los lugares elegidos para arrojar los desechos generalmente son al costado de puentes, zanjas, o en las cunetas cercanas a las ciudades.

En el caso de Isletas; se arrojan desechos, como restos de electrodomésticos, muebles, medicamentos, vestimenta, neumáticos y otra infinidad de elementos que ya no son utilizados por los contaminadores del espacio rural.

En las cunetas del camino de ripio que une Isletas con Ramírez  y el camino de tierra o “camino de abajo” son dos lugares donde se tiran desechos, principalmente a pocos kilómetros de la mencionada ciudad. También los arroyos y caminos de Chilcas, departamento Victoria (fotos), son los lugares elegidos para depositar la basura.

Todos esos desechos, además de generar contaminación visual, con las lluvias son arrastrados hasta los cursos de agua, donde beben los animales y algunas personas aprovechan para pescar o bañarse.

Desde los municipios, tampoco existe hasta el momento, ningún tipo de campaña de concientización, que aliente a los vecinos a que no utilicen al campo como su basural.

Gonzalo Schmidt

Compartilo:

COMENTÁ LA NOTA